Los manuales traen cuarenta o cincuenta. Una empresa mediana que revise ocho todos los meses está mejor dirigida que una que calcule cuarenta una vez al año para el informe de la asamblea.
Estos son los ocho, con la fórmula, la lectura y la trampa que cada uno esconde. Porque todos esconden una.
Liquidez
Razón corriente
Activo corriente / Pasivo corriente
Cuántas veces los activos de corto plazo cubren las obligaciones de corto plazo.
La trampa: un resultado alto puede ser mala noticia. Si la razón corriente da 3,0 porque hay cartera vencida sin provisionar e inventario que no rota, el indicador está midiendo activos que no se van a volver caja. Un número alto con flujo de operación negativo es una contradicción que alguien tiene que explicar.
Prueba ácida
(Activo corriente − Inventarios) / Pasivo corriente
Lo mismo, sacando el inventario, que es el activo corriente menos líquido.
Para qué sirve de verdad: la brecha entre la razón corriente y la prueba ácida mide cuánto de su liquidez aparente depende de vender inventario. En una compañía con inventario lento, esa brecha es el tamaño del problema.
Rentabilidad
Margen EBITDA
EBITDA / Ventas
La rentabilidad de la operación antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización. Es con lo que se comparan compañías de distinta estructura financiera y es la base de la valoración por múltiplos.
La trampa: el EBITDA no descuenta la inversión que hace falta para sostener la operación. Dos compañías con el mismo margen EBITDA pero distinta intensidad de capital no son igual de rentables, aunque el indicador diga que sí.
ROA y ROE
ROA = Utilidad operacional después de impuestos / Activo total
ROE = Utilidad neta / Patrimonio
El ROA mide qué tan bien usa la compañía sus activos, sin importar cómo los financió. El ROE mide el retorno para el accionista.
Cómo se leen juntos: si el ROE está muy por encima del ROA, la diferencia viene del apalancamiento. La deuda está multiplicando el retorno del dueño, y eso funciona en las dos direcciones. Un ROE alto sostenido por deuda alta no es lo mismo que un ROE alto sostenido por la operación, aunque en el papel se vean idénticos.
Endeudamiento
Deuda financiera neta sobre EBITDA
(Deuda financiera − Caja) / EBITDA
Cuántos años de generación operativa representa la deuda. Es lo que mira el banco y lo que suele estar escrito en los covenants de sus créditos.
Qué vigilar: la evolución, más que el nivel. Un indicador que se deteriora dos trimestres seguidos anticipa una conversación con el banco, y a esa conversación conviene llegar con un plan y no con una explicación.
Cobertura de intereses
EBITDA / Gasto financiero
Cuántas veces la operación cubre el costo de la deuda. Cuando se acerca a 1, la empresa está trabajando para el banco.
Actividad
Ciclo de conversión de efectivo
Días de cartera + Días de inventario − Días de proveedores
Donde:
Días de cartera = (Cuentas por cobrar / Ventas) × 365
Días de inventario = (Inventarios / Costo de ventas) × 365
Días de proveedores = (Cuentas por pagar / Compras) × 365
Es el que conecta la operación con la caja: cuántos días financia la empresa antes de recuperar su dinero.
Productividad del capital de trabajo (PKT)
KTNO / Ventas
Cuánta caja exige la operación por cada peso de venta. Permite anticipar cuánto capital va a pedir un crecimiento antes de comprometerse con él.
¿Cómo se usan para que sirvan?
Tres reglas. Sin ellas el ejercicio es decorativo.
Serie, no foto. Un indicador solo no dice nada. Doce meses del mismo indicador muestran una tendencia, y la tendencia es la información.
Referencia sectorial. Un ciclo de caja de 90 días puede ser excelente en un negocio y alarmante en otro. Sin comparación, el número es una curiosidad.
Coherencia entre ellos. Los indicadores se contradicen cuando algo está mal medido o mal registrado. Utilidad creciente con flujo de operación negativo. Razón corriente alta con dificultades para pagar la nómina. Margen estable con endeudamiento que sube. Cada una de esas combinaciones señala un problema que ningún indicador individual revela.
Esa tercera regla es la que más valor produce y la que casi nunca se aplica, porque exige mirar los ocho a la vez en lugar de uno por uno.
¿Qué hace falta para poder medir?
Información que llegue a tiempo. Un indicador calculado en marzo sobre cifras de diciembre describe una situación que ya cambió.
El requisito no es un sistema costoso. Es un cierre contable mensual terminado dentro de los primeros quince días del mes siguiente, con conciliaciones hechas y provisiones registradas. Esa condición, sola, separa a las compañías que dirigen con información de las que la usan para explicar lo que ya pasó.
Grupo Empresarial Axi S.A.S. implementa sistemas de indicadores y tableros de seguimiento financiero para empresas medianas en Colombia, con el detalle abierto detrás de cada cifra.
